C. Martinez Sarasola  
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Un acto sencillo, un hecho histórico, una emoción enorme

El pasado 18 de abril tuve el privilegio de ser testigo y protagonista, de un hecho al que varios de los asistentes coincidimos en calificar como histórico.
Fue en ocasión de las “Jornadas de Rescate Histórico y Cultural de Nuestros Pueblos Originarios” en la ciudad de General Pinto en la provincia de Buenos Aires, una pequeña, cálida y hermosa población a 360 km. de la capital de la Argentina, cabecera del partido homónimo, integrado también por las ciudades de Germania, Iriarte y Cnel. Granada, mucho más pequeñas, pero también cálidas y hermosas.
En las Jornadas, que se desarrollaron durante varios días, di dos conferencias dirigidas  al público en general, funcionarios provinciales, maestros, profesores y alumnos de escuelas primarias y secundarias. Compartí dos días intensos y muy enriquecedores intercambiando y disfrutando con mis compañeros de Jornadas....

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Diario HOY, General Pinto (Buenos Aires), jueves 3 de mayo 2012
   

El acampe qom: los riesgos de no querer escuchar

El acampe qom en la Avenida 9 de Julio es ya por estas horas una situación emblemática de lo peor de las políticas del Estado y de los gobiernos hacia los pueblos originarios: la discriminación, la marginación, la injusticia y la violencia.
En pleno corazón de Buenos Aires, estos paisanos hacen oir desde hace cuatro meses los legítimos derechos sobre sus tierras y una mayor atención de los gobernantes y funcionarios para sus problemas más acuciantes, incluído el de no ser nunca más objeto de crímenes, tal como ocurrió en la represión de noviembre pasado.
El acampe qom desnuda las deudas históricas y aún no resueltas por parte del Estado  y de los respectivos gobiernos para con los pueblos indígenas. Hacemos un llamado a las máximas autoridades para que no sólo reciban a estos hermanos y escuchen de una buena vez sus reclamos, sino que les den la satisfacción que merecen, con lo cual, se hará justicia. No hacerlo podría acarrear lamentables consecuencias que serán exclusiva responsabilidad de esas máximas autoridades.

1ro Mayo 2011
(carta firmada en conjunto con Ana Llamazares - Fundación desde América- y enviada a los medios)


     

Los otros seres vivos

Hace un tiempo leí que uno de los rasgos diagnósticos para determinar el grado de evolución de una sociedad, es el trato que se le da a los animales: a mayor maltrato y abandono, menos evolucionada es esa sociedad…Cuando viajo por muchos lugares del conurbano o por las autopistas y rutas de la gran geografía de nuestro país, y observo la cantidad de perros muertos a la vera del camino, o contemplo a aquellos que vagabundean ya sin esperanza, enfermos,  malheridos o asustados, viene a mi aquel crudo aserto. Y ni que hablar de los  caballos que en los últimos tiempos y ante las necesidades de la pobreza extrema, nos han hecho retornar a un paisaje suburbano anacrónico e insólito: el de la tracción a sangre, también sufriente y objeto de toda clase de agresiones. Perros, caballos y gatos abandonados, maltratados, lastimados o muertos ante nuestros ojos,  son el espejo de una sociedad que no termina de crecer. Ellos son los otros seres vivos, que nos recuerdan que también sufren, y que esperan de nosotros algo mejor que golpes, desamparos o el desquicio de algún todavía recurrente y despiadado plan de exterminio.

Agosto 2010

     

Señales

En los últimos tiempos, devastadores e impactantes sucesos protagonizados por la naturaleza y los animales, al parecer nos están diciendo algo: el alud en las inmediaciones de Machu Picchu logró que se comenzara a pensar seriamente en la regulación de las visitas a los sitios sagrados indígenas, abarrotados de un turismo sin límites; las crónicas inundaciones de Buenos Aires, nos hablan de la fase terminal de estos sistemas urbanos; la lamentable muerte de una entrenadora de orcas en medio de una exhibición, replantea una vez más la sinrazón de mantener y maltratar a animales en cautiverio y con el agravante de ser destinados a espectáculos; durante el terremoto de Chile, un amenazante tsunami obligó a una gran evacuación de otro sitio ancestral: la Isla de Pascua. Y que no decir del temblor de Haiti, que desnudó la pobreza extrema de un rincón olvidado del planeta. 

Unos años atrás escuché a un líder maya decir que “si los animales pudieran dar a conocer el dolor que tienen, la humanidad cambiaría”. Quizás, los animales, la naturaleza y toda la vida misma están tratando de advertir a los humanos no necesariamente del fin del mundo, sino de la necesidad de cambiar la dirección de un camino equivocado. Tal vez son sus maneras de alertar, muchas veces crueles si, pero producto de no haberles dejado otra posibilidad. ¿Escucharemos sus señales?

Febrero 2010

     

Siete mil metros de desamparo

No soy un experto en montañismo ni conozco los protocolos para casos extremos como los vividos por el guía Federico Campanini. Sólo quiero expresar el sentimiento que me causó ver el terrible video que muestra el intento de rescate de ese hombre agonizando, a esa altura y con ese frío inconmensurable. Me conmoví con el infinito desamparo que ese hombre me trasmitía y que los que lo rodeaban no pudieron aparentemente aliviar. Se dice que ellos mismos estaban en peligro de muerte y no lo dudo. Pero además de arrastrarlo en cuatro patas y gritarle “culiao” para que se despertara del letargo tan temido me pregunto : ¿a ninguno se le ocurrió darle un abrazo aunque más no fuera de un segundo para que ese hombre -dignísimo en su final- pudiera percibir la solidaridad y el amor de otro ser humano en ese momento tan crucial?

¿a ninguno se le pasó por la mente transmitirle algo de calor a través de un mínimo gesto de afecto y de humanidad, acompañándolo y ayudándolo en su extraordinario y supremo esfuerzo de intentar salvar nada menos que la vida? No lo sé, ni siquiera sé como terminó exactamente todo, pero parecería que finalmente Federico fue abandonado con vida, y murió poco después, entregado a la ley de la montaña y a los todavía extraños códigos de los humanos.

Carlos Martínez Sarasola
Publicado en Diario Clarín el día miércoles 25 de Febrero de 2009 en relación a la tragedia del Aconcagua

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